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Cycas Macho y Hembra: Por Qué la Proximidad No Garantiza Semillas en tu Jardín

Cycas Macho y Hembra: Por Qué la Proximidad No Garantiza Semillas en tu Jardín

En el jardín hay una Cycas que de vez en cuando abre en el centro un cono alargado, mientras que un poco más allá otra forma una gran bola emplumada. Parece la pareja perfecta: un macho y una hembra a pocos metros de distancia, así que tarde o temprano llegarán las semillas. El mismo razonamiento lo aplica quien tiene dos macetas juntas en la terraza.

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Sin embargo, las semillas muchas veces no aparecen, o se forman pero no germinan. El motivo es que la Cycas no se reproduce como las plantas con flor que conocemos: es una planta antiquísima, con tiempos y mecanismos propios, y la mera cercanía entre las dos plantas no es suficiente.

Dos plantas, dos géneros distintos

La Cycas es una planta dioica: las estructuras masculinas y las femeninas crecen en individuos separados. El macho forma en el centro un cono alargado que produce polen; la hembra desarrolla en cambio una especie de gran bola de hojas modificadas que llevan los óvulos en los bordes.

Ocurre lo mismo con el acebo, que solo produce bayas si una planta femenina tiene un macho cerca. Para saber qué Cycas se tiene en el jardín, no obstante, hay que esperar a que la planta sea adulta: antes de la madurez, los dos sexos son indistinguibles a simple vista.

El Polen No Viaja Solo Hasta la Hembra

Aquí está la primera sorpresa. En las Cycas el polen lo transportan principalmente los insectos, en particular pequeños coleópteros y abejas. En algunos casos el viento lo eleva desde el cono masculino, pero son los insectos quienes lo llevan hasta los óvulos de la hembra.

En un jardín rico en flores y vida, con setos y arriates, es más fácil que algún insecto haga de intermediario. En un balcón en pisos altos, con pocas macetas, los polinizadores adecuados pueden ser escasos. También importa el momento exacto: el cono masculino debe liberar el polen justo cuando la hembra está lista para recibirlo, y no siempre las dos plantas se sincronizan.

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Seis Meses entre el Polen y la Semilla Lista

Incluso cuando el polen llega a su destino, la semilla no está lista de inmediato. Entre la polinización y la fecundación real pueden pasar unos seis meses. Un tiempo larguísimo comparado con el de un tomate o un geranio, que se explica por la antigüedad de estas plantas.

Las células masculinas de la Cycas son realmente peculiares: alcanzan hasta un tercio de milímetro de tamaño y están dotadas de numerosos flagelos, con los que llegan al óvulo casi nadando. Es un vestigio de las plantas primitivas, que para reproducirse necesitaban una película de agua. Para quien las cultiva, eso significa una sola cosa: paciencia, porque la bola femenina permanece en la planta durante muchos meses.

Por Qué las Semillas Pueden Estar Vacías por Dentro

Hay un detalle que engaña a muchos. En las Cycas el tejido de reserva que nutrirá al embrión se forma dentro del óvulo antes de que llegue el polen. Por eso una hembra puede engordar sus óvulos y mostrar semillas de color vivo y bien formadas aunque ningún macho las haya fecundado.

Desde fuera, una semilla llena y una sin embrión pueden parecer idénticas. La semilla madura tiene una capa exterior carnosa y coloreada, una intermedia leñosa y una interna más blanda, y solo la fecundada contiene la plántula. Antes de intentar sembrarlas conviene distinguir las semillas viables de las vacías para no esperar en vano una germinación que nunca llegará.

El Camino Más Seguro para Conseguir Nuevas Plantas

Quien quiere de verdad nuevas Cycas, ya sea en el jardín o en maceta, tiene una alternativa mucho más fiable que las semillas: los hijuelos, las pequeñas Cycas que brotan en la base del tronco. Son copias exactas de la planta madre, sea macho o hembra, y no dependen ni de los insectos ni de la sincronización entre los conos.

Separarlos requiere un corte limpio y algo de atención durante las primeras semanas, pero los resultados son mucho más rápidos y seguros. Las pequeñas Cycas que rodean el tronco son la forma más sencilla de multiplicar una planta que, partiendo de semilla, tarda años en alcanzar la madurez.

Semillas Peligrosas si Hay Perros o Gatos en Casa

Si la Cycas hembra produce semillas y en el jardín hay perros o gatos, hay un último aspecto que no conviene ignorar. Toda la planta es tóxica para los animales domésticos, y las semillas son la parte más peligrosa: las intoxicaciones pueden ser graves y afectar al hígado.

Lo más prudente es recoger las semillas caídas al suelo, sobre todo si el animal tiende a jugar con ellas o a morderlas. Los síntomas a vigilar son:

  • Vómitos repetidos poco después del contacto con la planta
  • Sangre en las heces o deposiciones muy oscuras
  • Decaimiento brusco o pérdida de apetito
  • Ictericia visible en las mucosas

Cualquiera de estas señales tras un posible contacto con la Cycas exige llamar al veterinario de inmediato, sin esperar a ver si el animal mejora solo.

Quien ya tenga confirmado que ambas plantas son adultas y que los insetos polinizadores frecuentan la zona puede llevar un registro de cuándo abre el cono masculino cada temporada, un dato que marca la diferencia entre conseguir semillas fértiles o volver a quedarse con una bola vistosa pero vacía.

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