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El agua que produce el aire acondicionado cada día puede regar algunas plantas, pero no todas

El agua que produce el aire acondicionado cada día puede regar algunas plantas, pero no todas

Durante los días más calurosos, un aire acondicionado puede producir una cantidad considerable de agua de condensación. Con mucha humedad en el ambiente y el aparato encendido durante varias horas, el recipiente conectado al desagüe puede llenarse con rapidez, y surge una pregunta lógica: en lugar de tirarla, ¿puede usarse esa agua para regar las plantas?

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En algunos casos sí. El agua del aire acondicionado contiene generalmente pocos sales minerales y poco calcio, por lo que puede tener utilidad en el cuidado de ciertas plantas ornamentales, sobre todo donde el agua del grifo es especialmente dura. Sin embargo, esto no significa que sea siempre inocua ni que pueda sustituir sin problemas al agua habitual de riego.

Cuánta agua produce un aire acondicionado

No existe una cantidad fija igual para todos los aparatos. La producción de condensación depende principalmente de la cantidad de humedad presente en el aire, de la temperatura interior y exterior, del tamaño del espacio, de la potencia del equipo y de las horas que permanece encendido.

El funcionamiento es sencillo: el aire caliente y húmedo de la habitación entra en contacto con la parte fría de la unidad interior, el vapor de agua condensa y se convierte en gotitas, igual que ocurre en una botella fría dejada sobre la mesa en verano.

Cuanto más húmedo es el ambiente, mayor puede ser la cantidad de agua recuperada. Con un uso prolongado es posible acumular varios litros de agua a lo largo del día, especialmente en períodos de calor y humedad intensa. En un ambiente seco, sin embargo, la producción puede reducirse de forma notable.

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La composición de esta agua es particular: la condensación contiene generalmente cantidades muy bajas de calcio, magnesio y otros minerales presentes en el agua de red, por lo que tiende a dejar menos depósitos de cal en los maceteros y las superficies. Aun así, no debe confundirse con agua destilada de venta en comercios, ya que durante su recorrido por el climatizador puede entrar en contacto con polvo, residuos y microorganismos presentes en las superficies internas.

Por qué puede ser útil para algunas plantas ornamentales

En las zonas donde el agua del grifo es muy dura, regar continuamente los maceteros puede provocar con el tiempo la formación de una costra blanquecina en la superficie del sustrato y en el borde de los recipientes, debida principalmente a acumulaciones de carbonatos y otras sales. Usar ocasionalmente el agua de condensación sobre algunas plantas ornamentales en maceta puede contribuir a reducir ese acúmulo.

También resulta útil para limpiar las hojas de plantas ornamentales con superficies grandes y lisas: un paño apenas humedecido permite eliminar polvo y suciedad sin dejar los halos que provoca el agua muy calcárea.

Asimismo, el agua recuperada puede emplearse para lavar macetas, platos y pequeñas herramientas de jardinería, lo que permite reducir el consumo de agua potable de forma sencilla.

Una solución prudente es mezclarla con agua corriente. Así se aprovecha su menor contenido de cal sin depender por completo de un agua muy pobre en minerales para todo el riego.

Cuándo el agua del aire acondicionado no es adecuada

El principal error consiste en pensar que, por tener poco o ningún calcio, el agua del climatizador es automáticamente mejor para cualquier planta. Antes de nada, no es agua estéril: la condensación se forma dentro de un aparato por el que circula continuamente aire del ambiente, y el polvo, las esporas, las partículas orgánicas y los microorganismos pueden depositarse en las superficies internas y acabar en el agua recogida.

Por este motivo conviene extremar la precaución con las plantas destinadas al consumo alimentario. En tomates, lechugas, fresas, albahaca, perejil y otras aromáticas es preferible utilizar agua de procedencia más controlada, evitando especialmente que el agua de condensación de origen incierto entre en contacto con las partes que se van a consumir.

También requieren atención especial los semilleros, las plantas jóvenes y los esquejes. En estas fases el sistema radicular es todavía delicado y el sustrato permanece húmedo durante más tiempo, por lo que introducir agua estancada o proveniente de un equipo poco limpio puede aumentar innecesariamente el riesgo de problemas.

Usar el agua del aire acondicionado como única fuente de riego durante meses tampoco es una buena idea. El calcio, el magnesio y otros minerales son importantes para el desarrollo de la planta, y el uso continuado de un agua casi sin sales no representa de por sí una ventaja. El problema se acentúa cuando la planta crece en un sustrato pobre o agotado que además no recibe la fertilización adecuada.

Hay que evitar también usar el agua de condensación cuando presenta mal olor, coloraciones inusuales o residuos visibles: son señales suficientes para no distribuirla sobre las plantas. El agua dejada durante mucho tiempo en un cubo, especialmente en verano, puede convertirse en un entorno favorable para la proliferación de microorganismos, por lo que el agua estancada no debería conservarse con la idea de acumular grandes cantidades para las semanas siguientes.

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