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Las raíces aéreas del Pothos tienen una función clave para su crecimiento y necesitan apoyo

Las raíces aéreas del Pothos tienen una función clave para su crecimiento y necesitan apoyo

El Pothos es una de las plantas de interior más extendidas gracias a su capacidad de adaptarse con facilidad a los ambientes del hogar. Con el tiempo desarrolla largos tallos que pueden caer desde una estantería, guiarse a lo largo de un soporte o crecer en vertical sobre un tutor. Si se observan con atención estos ramos, se aprecian pequeños relieves marrones que aparecen en los nudos: son las raíces aéreas, una característica completamente natural de la planta.

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Mucha gente cree que indican algún problema o que deben eliminarse para dar un aspecto más ordenado a la planta. En realidad cumplen funciones muy útiles y pueden ayudar al Pothos a crecer mejor cuando se cultiva en las condiciones adecuadas.

Para qué sirven las raíces aéreas

En la naturaleza el Pothos crece como planta trepadora. Las raíces aéreas le permiten aferrarse a los troncos de los árboles y a las superficies que encuentra durante su desarrollo, lo que le permite crecer hacia arriba y alcanzar zonas con mayor abundancia de luz.

Además de su función de sujeción, estas raíces pueden absorber una pequeña cantidad de humedad presente en el ambiente, aunque su cometido principal sigue siendo mantener estable la planta durante el crecimiento.

Por eso su aparición no debe preocupar. Si los tallos producen nuevas raíces aéreas, significa sencillamente que el Pothos está creciendo de forma natural.

Por qué no conviene eliminarlas

Una de las dudas más frecuentes es precisamente si se pueden cortar. En la mayoría de los casos no existe ningún motivo para eliminarlas: las raíces aéreas no dañan la planta ni restan energía al desarrollo de los tallos o las hojas.

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Solo deben retirarse cuando se realiza una poda importante o si resultan dañadas accidentalmente y comienzan a secarse. Si se dejan en su sitio, continúan cumpliendo su función sin causar ningún problema.

Cómo aprovecharlas para obtener una planta más vigorosa

Las raíces aéreas resultan especialmente interesantes cuando el Pothos se cultiva en vertical. Usando un tutor recubierto de fibra de coco o musgo, los tallos encuentran una superficie a la que anclarse de forma natural. Con el tiempo las raíces se adhieren al soporte y la planta adopta un porte muy similar al que tendría en su entorno natural.

Este modo de cultivo suele aportar otra ventaja: las hojas tienden a volverse progresivamente más grandes y los tallos resultan más robustos que los que simplemente cuelgan de una estantería.

Para favorecer la adhesión de las raíces, se puede mantener el tutor ligeramente húmedo, evitando que permanezca constantemente mojado.

Cómo usarlas para multiplicar el Pothos

Las raíces aéreas convierten al Pothos en una de las plantas más sencillas de propagar. Al preparar un esqueje es importante que el corte incluya al menos un nudo, es decir, el punto del que nace una hoja y donde se encuentran las raíces aéreas o los pequeños relieves desde los que se desarrollarán.

Será precisamente desde ese nudo donde nacerán las nuevas raíces, tanto si el esqueje se enraíza en agua como si se introduce directamente en sustrato.

Antes de hacer el corte conviene observar bien el tallo y elegir siempre una porción sana, con hojas bien desarrolladas y al menos un nudo claramente visible.

Cómo mantenerlas en buen estado

Las raíces aéreas no requieren cuidados especiales, pero su desarrollo depende de las condiciones generales de la planta. Una ubicación luminosa, sin sol directo en las horas de mayor calor, favorece la producción de nuevos tallos y, por tanto, de nuevas raíces aéreas.

Los riegos deben ser regulares pero espaciados, dejando que los primeros centímetros de sustrato se sequen antes de volver a regar. El sustrato también debe mantenerse suelto y drenante para que las raíces del interior de la maceta puedan trabajar correctamente junto a las que se desarrollan a lo largo de los tallos.

Observar los tallos con periodicidad permite identificar con facilidad los mejores puntos para una futura propagación o para guiar la planta a lo largo de un tutor.

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