Consejos útiles

Septiembre es buen momento para hacer esquejes de estas plantas de interior, pero hay condiciones que debes comprobar antes

Septiembre es buen momento para hacer esquejes de estas plantas de interior, pero hay condiciones que debes comprobar antes

Si durante el verano el pothos, el filodendro, la monstera, el syngonium o la tradescantia han alargado sus tallos, septiembre puede ser un buen momento para aprovechar las partes más sanas y obtener plantas nuevas. El falangio, por su parte, produce pequeños brotes ya formados que se separan directamente de la planta madre.

Compartir el artículo

XRedditLinkedIn

El mes resulta útil porque el calor más agresivo tiende a disminuir y la luz puede seguir siendo abundante, pero no es una fecha límite. Antes de coger las tijeras conviene saber qué y cómo cortar según cada planta.

Cuándo es el momento adecuado para hacer esquejes

Elige una planta madre sana, con tallos consistentes y sin parásitos, podredumbres ni amarillamientos en aumento. Si ha sufrido el calor, ha sido trasplantada recientemente o parece deshidratada, pospón el corte: un esqueje no será más vigoroso que la parte de la que procede.

Los utensilios deben estar limpios y desinfectados para que el corte sea limpio y no transmita problemas de un maceta a otra. La ventana de septiembre es especialmente útil si puedes ofrecer a los esquejes luz difusa, temperatura bastante estable y tiempo suficiente para formar raíces antes de que llegue el frío.

Una terraza que se enfría rápidamente por la noche puede ser menos adecuada que una habitación luminosa. En cambio, en una casa cálida las propagaciones pueden salir bien más allá de septiembre: el mes es una oportunidad, no una norma universal.

Últimas publicaciones

Más para leer

Novedades de la redacción
01Qué pasa si dejas una rama de la Nanouk apoyada en la tierra durante todo septiembre02Cómo recoger las semillas de albahaca al cambiar de estación03Brezo o Calluna: cómo distinguirlos por las hojas y las flores antes de comprarlos

Esquejes con al menos un nudo: pothos, filodendro, monstera y syngonium

Para multiplicar estas plantas no basta con separar una hoja. En las Aráceas el punto clave es el nudo, es decir, la zona del tallo de la que nace una hoja y desde la que pueden desarrollarse raíces y nuevos brotes. Extrae un tramo sano que incluya al menos un nudo y realiza el corte justo por debajo de él.

Una hoja de pothos o monstera sin nudo puede permanecer verde durante algún tiempo, pero no dispone del punto necesario para construir una nueva planta completa. Para pothos, filodendro y syngonium basta una porción manejable con uno o más nudos y pocas hojas. En la monstera, una raíz aérea no sustituye al nudo.

Usa guantes al cortar las Aráceas y mantén los esquejes y los restos alejados de niños y animales.

Tradescantia y falangio: métodos distintos

La tradescantia enraíza a partir de tramos cortos de tallo. Elige una punta sana, elimina las hojas que quedarían bajo el agua o en el sustrato y deja al menos un nudo en la parte destinada a enraizar. Varios esquejes cortos en el mismo macetero dan después un aspecto más poblado que un único tallo muy largo.

El falangio, o planta araña, produce pequeños brotes en los estolones. Espera una plántula bien formada con indicios de raíces; puedes apoyarla sobre un macetero húmedo manteniéndola unida a la madre y separarla tras el arraigo, o bien separarla y dejarla enraizar directamente. Si la planta forma varios grupos con raíces propias, es posible dividirlos. Este proceso es una separación de plántulas, no un esqueje de tallo propiamente dicho.

¿Agua o sustrato para enraizar?

En agua puedes observar directamente las raíces. Sumerge el nudo, no todas las hojas, usa un recipiente limpio y cambia el agua si se vuelve turbia o desprende mal olor. Coloca el recipiente en luz difusa, lejos del sol directo, que puede sobrecalentarlo. Cuando decidas trasladar el esqueje al sustrato, hazlo con cuidado y mantén la tierra apenas húmeda durante el primer período de adaptación.

Si enraízas directamente en sustrato, usa un macetero pequeño y bien aireado. El nudo debe tener contacto con el material húmedo, pero no permanecer enterrado en una masa empapada. Los errores más habituales son elegir un trozo sin nudo, dejar demasiadas hojas cuando las raíces todavía no existen, usar tallos débiles, cambiar de sitio constantemente o mantener el macetero saturado de agua. El abono no sustituye a las raíces: en las primeras semanas, la estabilidad, el aire y la humedad controlada son más importantes.

La temperatura nocturna según la zona

En las zonas más frías conviene empezar en la primera parte de septiembre y mantener los esquejes dentro de casa antes de que alféizares, balcones cerrados y terrazas se enfríen por la noche. En las zonas de clima templado la ventana puede extenderse durante buena parte del mes si las temperaturas se mantienen suaves. En las zonas más cálidas puede ser útil esperar a que el calor intenso se atenúe, protegiendo en todo caso los recipientes del sol directo y del ambiente todavía muy seco.

Estas indicaciones no sustituyen al microclima real de cada hogar. El objetivo es iniciar el enraizamiento antes de una bajada marcada de la temperatura; si el otoño llega antes de lo esperado, traslada los recipientes a un punto interior luminoso en lugar de compensar con más agua. Un esqueje frío y muy mojado corre el riesgo de pudrirse, mientras que uno protegido puede continuar lentamente su arraigo.

Compartir el artículo

4 min de lectura

XRedditLinkedIn

Tu opinión nos ayuda

¿Valió la pena leer el artículo?

La conversación continúa

Comentarios

Únete a la conversación

Tu dirección de correo no se publicará.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio