Curiosidades

Las extrañas bolitas que aparecen tras la flor de la cala pueden guardar semillas valiosas

Las extrañas bolitas que aparecen tras la flor de la cala pueden guardar semillas valiosas

Cuando la parte blanca o coloreada de la cala se marchita, en el centro puede quedar una espiga verde de aspecto insólito. Con el paso de las semanas, su superficie se hincha y se divide en múltiples bolitas apretadas que llegan a parecer un nuevo capullo o una pequeña malformación.

Compartir el artículo

XRedditLinkedIn

Esa estructura forma parte del ciclo normal de la planta. Si se ha producido polinización, en la espiga de la cala se desarrollan frutos que contienen semillas. Puedes dejarlos madurar o eliminar el tallo: la decisión depende del vigor de la planta y de lo que quieras conseguir.

Qué es realmente esa espiga central

Lo que solemos llamar flor en forma de embudo es en realidad una gran bráctea coloreada enrollada alrededor de una espiga. Las flores verdaderas, muy pequeñas, se encuentran precisamente en la superficie de esa espiga. Cuando son polinizadas, algunas empiezan a engrosarse. La bráctea coloreada puede secarse, volverse verde y caer, mientras la espiga permanece sobre su tallo. Las bolitas se hacen cada vez más visibles y forman un racimo compacto. No son parásitos ni contienen nuevos capullos: son los frutos producidos tras la floración.

Una espiga delgada que se seca puede simplemente no haber producido frutos, porque la polinización no llegó a producirse o el desarrollo se detuvo antes.

Cuando el tallo también amarillea, se puede retirar cortando cerca de la base.

Cómo evoluciona el color de los frutos

Al principio los frutos son verdes, duros y firmemente unidos entre sí. El tallo permanece erguido y la espiga conserva una forma compacta. En esta fase las semillas del interior todavía están completando su desarrollo; abrir las bolitas demasiado pronto da a menudo un material blando y poco formado. Al acercarse la madurez, el racimo se vuelve más lleno y puede adquirir tonos amarillos, anaranjados o rojizos según la variedad. El tallo pierde vigor gradualmente y la cubierta de los frutos se vuelve menos tensa. El cambio de color se produce despacio, no de un día para otro.

Últimas publicaciones

Más para leer

Novedades de la redacción
01Cuatro plantas para baño y cocina que se adaptan a los problemas más comunes del hogar02Qué pasa si dejas una rama de la Nanouk apoyada en la tierra durante todo septiembre03Cómo recoger las semillas de albahaca al cambiar de estación

Manchas negras blandas, moho y olor desagradable indican deterioro: corta la espiga y no utilices esas semillas. Una maduración sana, en cambio, mantiene los frutos llenos y el tallo íntegro durante gran parte del proceso, incluso cuando el follaje empieza a ralentizarse.

Cuándo conviene dejar madurar y cuándo cortar

Dejar que los frutos maduren requiere tiempo y recursos. Una cala vigorosa, con muchas hojas verdes y un rizoma bien desarrollado, puede sostener una espiga si tu intención es probar la siembra. Continúa cuidándola según su ritmo y protege el racimo de golpes o manipulaciones continuas.

En una planta pequeña, recién trasplantada, con pocas hojas o que haya sufrido podredumbre, lo más conveniente es cortar el tallo marchito. El corte evita prolongar el esfuerzo hacia los frutos y deja a la planta más recursos para el rizoma. Usa tijeras limpias y corta cerca de la base sin dañar los pecíolos cercanos.

Si tienes una planta con varios tallos florales, puedes dejar madurar el racimo mejor formado y retirar los demás, manteniendo así parte del follaje libre de ese esfuerzo.

Cómo recoger las semillas correctamente

Espera a que los frutos hayan completado el cambio de color y empiecen a ceder ligeramente al tacto, sin llegar al moho. Corta la espiga entera y colócala sobre una hoja de papel. Abre una bolita cada vez y separa las semillas de la pulpa y de los fragmentos de la cubierta.

Ponte guantes si tienes la piel sensible y lávate las manos al terminar. Los frutos y las semillas de la cala no son comestibles y pueden irritar la boca y la piel; mantenlos alejados de niños y animales. Los utensilios y la superficie de trabajo deben aclararse bien después de la limpieza.

Desecha las semillas blandas, dañadas o cubiertas de moho. Las que destines a la siembra puedes limpiarlas con cuidado y utilizarlas siguiendo las indicaciones de propagación. No las dejes en un recipiente sin identificar: guárdalas claramente separadas y etiquetadas.

Qué esperar si decides sembrar

La siembra requiere paciencia. Las plantas jóvenes tardan tiempo en desarrollar un rizoma lo suficientemente grande como para florecer, y pueden mostrar colores o características distintos a los de la planta madre, sobre todo si esta es una variedad obtenida por cruzamiento.

Para multiplicar con más rapidez una cala ya adulta, se puede dividir la parte subterránea durante el periodo adecuado. La semilla sigue siendo interesante cuando quieres seguir el ciclo completo y aceptas un resultado menos predecible.

Cómo actuar después de tomar la decisión

Si has retirado el tallo, sigue dejando las hojas verdes mientras la planta las mantenga activas. Si has conservado los frutos, comprueba que el racimo permanezca sano y apoya el tallo solo cuando tienda a doblarse bajo su propio peso.

Las bolitas siguen una lógica clara: aparecen en la espiga que queda tras la flor, crecen desde el estado verde y contienen semillas. Dejarlas madurar tiene sentido en una cala vigorosa con un proyecto de siembra; en una planta débil, cortar el tallo protege el trabajo ya acumulado en el rizoma.

Compartir el artículo

4 min de lectura

XRedditLinkedIn

Tu opinión nos ayuda

¿Valió la pena leer el artículo?

La conversación continúa

Comentarios

Únete a la conversación

Tu dirección de correo no se publicará.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio