Cuando llega el calor, la adelfa puede ofrecer una sorpresa más allá de su espectacular floración: la aparición de estructuras alargadas que parecen pequeños frutos. En realidad, se trata de cápsulas que contienen las semillas, producidas por la planta una vez que los flores se han polinizado.
No son frutos verdaderos
Lo que habitualmente se llama fruto es en realidad una cápsula, es decir, una estructura seca cuya función es proteger y contener las semillas. Tras la fecundación de la flor, el ovario se desarrolla y forma una estructura alargada que crece de forma progresiva.
Su forma puede recordar a una vaina, especialmente cuando la cápsula todavía está verde. Con el paso del tiempo se vuelve más oscura y seca, hasta que se abre de manera espontánea al alcanzar la madurez.
En su interior se encuentran numerosas semillas con una característica destacada: pueden presentar largos pelos que favorecen su dispersión por el viento. La planta aprovecha así el movimiento del aire para alejar las semillas de la planta madre.
Cuándo aparecen las cápsulas
La formación de las cápsulas ocurre después de la floración, cuando algunas flores han sido polinizadas. No todas las flores producen necesariamente una cápsula, ya que el proceso depende de la polinización y de las condiciones en que crece la planta.
Más para leer
Tras la caída o el marchitamiento de los pétalos, puede aparecer en la base de la flor una pequeña estructura verde. A lo largo de las semanas siguientes, esta estructura se alarga y se vuelve cada vez más visible.
El momento exacto puede variar según el clima, la variedad y la temporada de floración. En condiciones favorables, las cápsulas pueden permanecer en la planta durante un período bastante largo, completando lentamente su proceso de maduración.
¿Se pueden cortar las cápsulas?
Las cápsulas pueden retirarse cuando no se desea que la adelfa produzca semillas. Esta intervención puede realizarse como parte de las operaciones habituales de limpieza y mantenimiento de la planta, pero con una precaución fundamental: la adelfa es una planta altamente tóxica.
Todas las partes de la adelfa contienen sustancias cardiotóxicas, incluidas las hojas, las flores, las ramas y las semillas. Por ello, el material vegetal generado durante la poda también debe manipularse con cautela.
Al retirar las cápsulas, hay que evitar el contacto directo con el material vegetal y utilizar herramientas adecuadas. No se deben usar los restos de adelfa para preparar compost ni quemarlos, ya que la gestión del material cortado requiere una atención especial.
La presencia de cápsulas no anuncia una nueva floración
Es importante no confundir la formación de cápsulas con la aparición de nuevos capullos. Una vez terminada la floración, las estructuras que se desarrollan en la base de las flores pueden tener un aspecto completamente diferente.
El capullo está destinado a convertirse en flor, mientras que la cápsula está destinada a contener las semillas. Reconocer esta diferencia ayuda a entender en qué fase se encuentra la adelfa y a decidir si conviene dejar la estructura en la planta o retirarla.
La presencia simultánea de nuevos capullos y cápsulas es posible, sobre todo en ejemplares que continúan floreciendo durante un período prolongado.
Tu opinión nos ayuda










La conversación continúa
Comentarios